jueves, 23 de noviembre de 2017

RECOMENDACIONES MUSICALES 2017-2018








Alguien que llegue hasta aquí y lea esto que escribo -lo cual ya será una suerte en estos tiempos de aislamiento total que vivimos- pensará a lo mejor que exagero si digo que esta chica no sólo es la gran sorpresa musical del año 2017, sino que tiene un gran futuro dentro de la industria musical.  

Sobre la cantante de Phoenix, Arizona, deciros que su envolvente Country-Folk bien trabajado, canción a canción, huyendo de concesiones comerciales y sólidamente ejecutado, os enamorará. Os doy mi palabra. 

Se ha criado en un ambiente musical inmejorable y desde los diecisiete años ha trabajado de lleno en el mundillo colaborando con músicos como Death Vessel o Serah Cahoone.

Atentos, ojito con la Courtney, que viene pegando fuerte desde hace cosa de año y medio. Una delicia musical para el paladar.

*Me levanto en medio de la noche de este día 22 para eliminar de la breve reseña mi critica a los sectores de la música que a mi no me gustan, porque estoy cansando de mi costumbre de menospreciar todas aquellas obras y a todos los autores que a mí no me agradan; estos días atrás aprendí la valiosa lección de que debo respetar el trabajo de la gente que a mí no me convenza. Una cosa es que no te guste algo, eso es respetable; lo que no es aceptable es menospreciarlo, menospreciar el trabajo artístico de los demás.

Así que lección aprendida. En lo sucesivo trataré de no volver a hacerlo.












Yacht rock: acordes untuosos


Kiko Amat
Sábado, 11/11/2017 | Actualizado el 13/11/2017 a las 18:32 CET







Durante dos años trabajé con un hombre que no se aguantaba los pedos. Hablo en sentido literal. Era mi jefe en la tienda de discos Reckless Records, en el Soho londinense. Se llamaba Baz, era irlandés, y solía puntuar sus labores disqueras con violentos estallidos de gas. Cuando yo me volvía, sobresaltado, Baz no había alterado su postura ni celebrado su acción. Era un acto reflejo, como pestañear, y no sentía el menor pudor por ello, pese a que estábamos en un sótano sin ventanas y yo a un metro de su trasero. 
Este artículo no va de pedos (lamento haber dado esa impresión), pero sí de los discos que mi jefe ponía de fondo para sus ventilaciones rectales. A Baz le gustaba el rock, cuanto menos duro mejor. Aunque siempre elogiaba el rock clásico de los 60 y 70, yo nunca le vi escuchar a Hendrix o los Stones. Su gusto se inclinaba por lo que hoy en día se define como yacht rock, antes conocido como soft rock, antes llamado (por mí) Esa Música de Mierda Que Escucha El Jefe. Es decir: Hall & Oates, Air Supply, Toto, Ace, Steely Dan, Doobie Brothers, Chicago, Loggins & Messina, Fleetwood Mac o Christopher Cross. La sección más prudente y mansa de la radiofórmula de 1975 a 1985, aproximadamente.

En un escrito reciente afirmé que el glam rock había sido el género más ninguneado de la historia. Cuando afirmé aquello no pensaba en el yacht rock. Después de todo, al glam se lo denigraba por razones que reforzaban su credo: por adolescente, obrero, bailongo, petardo y simplón (en el pop son, todos ellos, atributos). Por añadidura, la crítica había cambiado de sentido con los años (al igual que le había sucedido a la disco music) para convertirlo en epítome de autenticidad y visceralidad.

Baladas ñoñas

El yacht rock, por el contrario, resultaba embarazoso de un modo total, y parecía irrecuperable. Su halo hablaba de californianos millonarios con americanas arremangadas hasta el codo añadiendo capa tras capa de glaseado a baladas ñoñas para un público cuarentón. Era pomposo y hortera como un sombrero panamá, y a la vez contenía un elemento de vergüenza ajena similar al que uno sufre viendo a sus padres bailar rock en una boda. Su meta era la evasión, cierto, pero así como los glameros simulaban no ser lampistas de barrio a base de capas galácticas y brochazos de rímel, los soft rockers celebraban su otredad con embarcaciones a vela y mansiones estilo colonial. Y sacos de farlopa. Era música ostentosa; el sonido de los emprendedores de 1976. En la novela 'American psycho' (1991) el yuppie asesino escucha Genesis, pero unos años atrás habría preferido a Seals/Crofts. Aquella música afable hablaba de desclase, cochazos, escapadas (con piña colada) al trópico, vacaciones e infidelidad cuarentona, la que siempre bordea lo mundano. Soft rock es lo que salía de los bafles en el bufet libre del Holiday Inn. Tapones de champán y mocasines bermellón. Manicura masculina y rizos húmedos. Música de calidad para el barrio residencial.

Y era ultrapopular. Su rechazo a la protesta o el riesgo de la década anterior caló entre un público que despertaba de la pesadilla de Vietnam (o Franco) y quería la pulserita de Evasión a Toda Costa. El soft rock es el ruido de fondo de muchos niños españoles de la época. Durante toda mi vida he tarareado casi enteros, pegando ocasionales alaridos de placer, 'hits' como 'How long', 'All out of love', 'Shadows in the moonlight' o 'Jojo' sin saber que eran de Ace, Air Supply, Anne Murray o Boz Scaggs. El rock blandengue está en nuestro ADN. Es la 'verdadera' banda sonora de mi niñez: en la radio del coche camino al camping Neptuno o pinchado en las 'revetlles' de 1981. Uno lo vive ya como tic menor: algo que heredaste pero que no incomoda, y sobre lo que tampoco vas a investigar. Está allí sin molestar (lo que, por otro lado, siempre fue su intención).

¿Cómo sonaba?

La Wikipedia española aventura que «se distingue de otros tipos de rock por el uso de distorsiones poco saturadas en las guitarras, melodías fácilmente asimilables y letras poco controvertidas». La realidad es aún peor. El soft rock es como el medio tiempo más almibarado de los Beatles tuneado con esencias jazzísticas y soul pálido, encerado por músicos de estudio con el mayor número de arreglos al alcance del hombre (violines, pianos, Moogs, ocarinas) y pasado de mano en mano por un ejército de productores. Un ejemplo: en 'Gaucho', el disco de 1980 de Steely Dan, se utilizaron 42 músicos de estudio y 11 ingenieros de sonido (en el punk rock estaban de suerte si un solo ingeniero se saltaba el pub, y de los cuatro miembros del grupo siempre había una baja por sobredosis).
El rock blando busca la ampulosidad digerible, sin la caprichosa cripticidad del rock sinfónico. Más langosta y menos hobbits. Virtuosismo dulzarrón para la peña. El soft rock puede ser pizpireto, incluso marchoso ('Long train running' (1973) de los Doobie Brothers o 'Private Eyes' (1981) de Hall & Oates), pero siempre es cauto, más soft que rock. En los videos se ve a fulanos con guitarras, sí, pero no se escuchan (les bajaban el sonido o las sepultaban en teclados). La diferencia entre soft rock y AOR (o rock para adultos) es sutil: es la que existe entre el 'Ride like the wind' de Christopher Cross y el 'More than a feeling de Boston'. El yacht rock es rock and roll sin volúmen, música negra sin negritud (como 'Rock the boat' de Hues Corporation): soul sin alma. Untuoso y plácido hasta el desespero; la BSO del centro comercial más cercano (en 1982). 

El rock blando era música ostentosa: el sonido de los ‘emprendedores’ de 1976


JD Ryznar, director de la serie cómica 'Yacht Rock', detecta los discos porque siempre «hace coros Michael McDonald [Doobie Brothers, Steely Dan] y salen tíos en barcos en la portada». En los videos, el grupo (10 personas mínimo) es multirracial hasta el paroxismo, a veces incluyendo a razas no conocidas a las congas. La producción es aerodinámica, plácida, sin marejada: los productores pasaban la lijadora una y otra vez hasta que la música era suave cachemir. Rock radiofórmula al Photoshop. Acordes pringosos como el merengue. Pura basura.

O no. Algunos intuimos el cambio con la piel de gallina que acompañaba al 'Dreams' de Fleetwood Mac (a los amigos les decíamos que era un sarpullido). Aceptamos poco a poco que nuestra parte favorita del 'Eye Know' (De La Soul) era el sample de Steely Dan. Fue un proceso de aceptación similar al de los alcohólicos. No tenía relación con la nostalgia. Simplemente: algunas canciones eran alucinantes. Escuchen 'Summer breeze' de Seals/Crofts. A unos cimientos de soul setentero (era de los Isley Brothers) los autores le edificaron un entresuelo Carole King y un primer piso de psicodelia comercial, y lo coronaron con un tejado de coros tan tumultuoso que a su lado la escolanía de Montserrat parece el fulano de 'Don’t worry be happy'. Es una canción muy trabajada. 

Ese es otro atributo clave: la artesanía musical; la obsesión y perfección. En 'Baker street' de Gerry Rafferty (también llamada «la del anuncio de Fortuna»), el saxo que sobrevuela la melodía es la clave del éxito. Suena a 'jet' y a rascacielos. Duran Duran sacaron media carrera de ese riff. Miren 'Rio', con sus yates, bombachos rosa, playas del caribe… Y el saxofonista, descalzo. Yacht total.
En todas partes

El soft rock está en todas partes, aderezo de series y películas cuya acción se sitúa en los 80. Así como los niños de los 70 nos comimos los 50 idealizados de Lucas y Spielberg, hoy los milenitas se infectan de 'hit parade' ochentón. El filme 'Guardianes de la galaxia' ha conseguido que molen dos canciones nada molonas: 'Brandy (you’re a fine girl)', de Looking Glass, y el 'Escape (The Piña Colada song)' de Rupert Holmes. En la serie de Netflix 'Mindhunter' suena el 'Baker street', junto a 10cc, Alan Parsons Project y Toto (su 'Africa' también aparece en la serie 'Stranger things'). Y no solo es la gran pantalla. El músico Mac de Marco es casi un grupo de tributo soft rock (escuchen 'Another one', con su video-guiño a la estética yatesca). Artistas indie como The New Pornographers o Bart Davenport grabaron álbumes de tendencia soft. La banda Grizzly Bear colabora con Michael MacDonald, como también lo hizo el hiphopero Thundercat al fichar a McDonald y Kenny Loggins para su 'Show you the way'.

Nada de esto borra mi pasado; más bien lo contrario. Suena el 'I.G.Y' de Donald Fagen y estoy de nuevo en uno de dos sitios: a) en el 127 de mi padre, en 1982, camino de Pals o b) sótano de Reckless Records, año 2000, tras un crujiente cuesco de Baz. No son malos recuerdos. No eran malas canciones. 


















Una de las mejores noticias musicales del año.








Así sonaban en 1992, mirad qué fuerza, qué energía.




Un enlace a la web de Mondosonoro en Aragón

¡Esperando ya el número de diciembre! ¡aguanten Mondosonoro!
Tienen que durar muchos años más.







Señor Midas, tiene usted un gusto musical exquisito.

y lo comprobarán personalmente. Estos tíos sí que saben.




lunes, 13 de noviembre de 2017

299º-CLOSE TO YOU PIANO LESSON-



After a commercial failure with Offering, the magical date 15/05/1970 represents the beginning of a brillant career whit this amazing and solid piano ballad. It was their firt hit to reach the number one on the charts.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

296º-MADONNA RECOGE LA HERENCIA DE THE CARPENTERS-


18 agosto, 2014

Madonna, Karen… y la lluvia

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Aunque Madonna nunca lo confirmó, diferentes medios aseveraron que su sencillo “Rain”, lanzado el 17 de julio de 1993 y perteneciente al álbum Erotica, era un tributo a la fallecida Karen Carpenter.
De ser así, no sobran los conceptos de la Reina del Pop sobre la mujer que falleció justamente 10 años antes de que este single fuera estrenado como tal en la radio estadounidense.
“Karen Carpenter tenía la voz más clara y pura de todas. Estoy completamente influenciada por su sensibilidad armónica”, declaró Madonna sin tapujos.
Otras voces claman que la inspiración específica de la diva fue ni más ni menos que la interpretación de Karen en “Rainy Days and Mondays“, uno de los grandes clásicos de The Carpenters que trepó al sitio 2 del Billboard Hot 100 en 1971. Sea o no cierto, la realidad es que las voces de ambas se asemejan mucho en las respectivas canciones que tienen que ver con lluvia.
“Rain” fue uno de esos sencillos que escapó al universo absolutamente sexual de Erotica y logró gran aceptación en los radioescuchas de inicios de los 90, llegando al Top 10 en países como Japón, Reino Unido, Italia, Irlanda, Australia y Canadá.
La revista Billboard llenó de elogios el corte que la artista escribió junto a Shep Pettibone, externando que merecía total atención de parte de la audiencia por el juego de sintetizadores que amalgamaban a la perfección con la tersa y cristalina voz de Madonna, la devota de la extinta e inolvidable Karen.
“When you looked into my eyes and you said goodbye… could you see my tears? When I turned the other way, did you hear me say I’d wait for all the dark clouds bursting in a perfect sky…“



martes, 7 de noviembre de 2017

295º-LOS TIEMPOS DIFÍCILES-



































Es un hecho que quedará como un hito en la historia musical estadounidense que el dúo de New Haven (o de Downey California desde su adolescencia) vendieron 100 millones de discos alrededor de todo el mundo. Desde la misma Downey hasta Osaka o Australia. Sin embargo, la tendencia imparable de lograr varios números uno -que se inició un 15 de mayo de 1970 con la estremecedora Close To You- no se podría mantener en el tiempo y un lustro después, en 1975, dicha tendencia se rompió.

Hubo un notable descenso de las ventas ya en territorio americano registrado por la propia compañía AM RECORDS, y ello pese al éxito cosechado por los Singles Please Mr Postman y Only Yesterday. El referido debilitamiento no se puede explicar sólo en términos de lo complicado que resulta mantenerse arriba en la industria musical, sino que hay que buscar las causas en el surgimiento del movimiento Punk y de la música Disco; dónde Los Carpinteros obviamente no encajaban en absoluto. En la segunda mitad de la década de los setenta se produce un desplazamiento del foco de atención a esas nuevas tendencias musicales. Por otro lado el llamado Rock Progresivo se afianzaría (ya lo venía haciendo desde finales de los años 60) recordemos a King Crisom por ejemplo.

Otra de las causas que no se pueden perder de vista es, desde 1975 en el caso de Karen y desde finales de los setenta en el caso de su hermano, el progresivo deterioro de la salud de ambos, con el consiguiente resentimiento de la calidad musical de sus trabajos.

Esto tuvo como consecuencia un parón de cuatro años de duración hasta la llegada de un nuevo larga duración de los hermanos, que finalmente entregaron el 16 de junio de 1981.

Desde 1969 hasta 1977, realmente no se aprecian grandes cambios en la estructura de las canciones de Los Carpinteros, un Pop melódico, con baladas instrumentales apoyadas por teclados, instrumentos de viento y algún que otro ocasional solo de guitarra eléctrica a cargo de Tony Peluso.

Con la llegada de Passage, si que es cierto que pareció en su momento que podría haber sido un disco de transición hacia territorios inexplorados. Digo esto porque contenía versiones de canciones de otros grupos (Klaatu) e instrumentación jazzistica no utilizada antes por el dúo; cierta transición hacia música bailable como en la pieza All you get from love is a love song. 

No obstante, cuando comienza realmente la década de los ochenta en 1981, se ve claro que dicha transición o cambio musical que podría haber ayudado a los hermanos a remontar su mala racha, no se produjo. Antes al contrario, las estructuras tradicionales antes mencionadas se mantienen, si bien la portentosa voz de Karen no se ve especialmente afectada por estos avatares. Quizá debieron buscar como solución el arriesgar más, mezclando quizá la música disco con trazas de su Pop melódico. O incluir sonoridades más orientadas hacia el Rock -recordemos la sabia mezcla de Blues y Rock que Jimmy Page y compañía en Led Zeppelin supieron realizar- Ya  lo hicieron en Goodbye To Love con aquel solo memorable del gran Tony Peluso. Puestos a imaginar, podrían haber incursionado en la Electrónica o en el Funky en algunos temas de sus álbumes, manteniendo en la mayor parte sus consabidas baladas. Todo ello hubiera permitido quizás un cambio de estilo más ecléctico, más variado, que les hubiera permitido volver a la senda del éxito. 

Lo cierto es que las dos últimas canciones del dúo, grabadas en abril de 1982, revelan que la base que había estado presente desde 1969 permanece inalterable. Incluso se podría casi hablar de una vuelta a los inicios. Voz melodiosa, y teclados de acompañamiento. No es que critique este conformismo, opino que la dupla tenía que haberse renovado, si bien es cierto que el triste fallecimiento de la cantante los catapultó a la inmortalidad. Les devolvió el interés del gran público, tanto de los viejos seguidores como de las nuevas oleadas que a partir de entonces abrazarían su música; felizmente continúan haciéndolo en el día de hoy.

domingo, 5 de noviembre de 2017

293º-RUMER VERSIONA CLOSE TO YOU-


La resurrección de Karen Carpenter se completa: Rumer versiona ‘Close to You’

Por Jordi Bardají | 27 Jul 16, 9:07

Rumer vuelve en algún momento de este año o del que viene con nuevo disco de versiones de Burt Bacharach y Hal David, ‘This Girl’s In Love – A Bacharach and David Songbook’. El primer adelanto de este largo, cuya fecha de salida se desconoce por el momento, no es otro que ‘(They Long to Be) Close to You’, el clásico de Carpenters de 1970. Todo un aliciente para los fans de Karen Carpenter que siempre han percibido su espíritu en la sedosa y emotiva voz de Sarah Joyce. Su marido, el músico Rob Shirakbari, se ha encargado de los arreglos, que convierten el tema en una delicada y serena balada a piano con cuerdas orquestadas.


Rumer ha explicado que sentía respeto por interpretar ‘Close to You’, pues es consciente de lo mucho que su voz recuerda a la de Karen y porque ella misma es fan de Carpenters. “Por este motivo, el catálogo de Carpenters siempre me había parecido intocable”, ha señalado. “Al final decidimos intentarlo pero solo si lo hacíamos con un arreglo nuevo. A continuación, Rumer detalla el secreto de su versión. “El otro día me reí yo sola. Estaba en la nevera y Rob me dice “sabes que has clavado ‘Close to You'”. Y yo dije “gracias, creo que he encontrado el verdadero significado de la canción… que es, lo que siente [mi perro] Alfie por mí, ¡por supuesto!”.

La relación de Rumer con Bacharach viene de lejos, pues el compositor la invitó a cantar a su casa en 2010 tras escuchar ‘Seasons of My Soul‘ y la cantante ha interpretado canciones del repertorio de Bacharach y David en varias ocasiones después de la edición de su álbum debut, notablemente en la Casa Blanca, donde interpretó ‘A House is Not a Home’. También le hemos oído interpretar ‘Raindrops Keep Fallin’ On My Head’ en la tele o ‘Alfie’, ‘Hasbrook Heights’ y ‘Arthur’s Theme’ en su último disco de rarezas y caras b.



viernes, 3 de noviembre de 2017

miércoles, 1 de noviembre de 2017

289º-Karen Carpenter and Elvis Presley - Solitaire Fantasy Duet-







Aquí os presento unas mezclas que han hecho posible que podamos escuchar las voces de estos dos mitos de la canción. 

No voy a entrar a valorar el episodio de Karen Carpenter y Petula Clark con Elvis Presley, eso sería rozar el amarillismo. El episodio es de sobra conocido. Creo que es mejor centrarse en el aspecto musical. 

Desconozco si llegaron a cantar ambos juntos de verdad en alguna actuación. Espero que os guste.

martes, 31 de octubre de 2017

288º-MEJORES CANCIONES-




Esta colección de Los Carpinteros de 6 CDs se lanzó por primera vez como un pedido por correo en Japón a mediados de los años 90. Ha recibido otra vez publicidad en Japón. Ahora titulado MEJORES CANCIONES, el conjunto presenta nuevas obras de arte coloridas pero sencillas en lugar de las imágenes de acuarela utilizadas en SWEET MEMORY. Actualmente se supone que incorpora las mismas mezclas que el conjunto anterior.

jueves, 26 de octubre de 2017

287º-Karen Carpenter would have been 60-





Karen Carpenter would have been 60

Eric Pierce March 5, 2010


It's hard to imagine Karen Carpenter as a "senior citizen," but March 2 marked what would have been her 60th birthday. (She died February 4, 1983 of cardiac arrest due to her battle with anorexia. She was 32.)Today we remember Karen for her remarkable gift to the music world, and for her influence on so many contemporary artists, from Madonna and Chrissie Hynde to Sonic Youth and Gwen Stefani. But we also remember Karen as she wanted to be remembered, as a good person. She once said about the Carpenters: "We want to be remembered for our contribution to music. That's the main thing in our lives: to present what comes from within us through our music. We want to be remembered as good musicians and nice people." Interest in the Carpenters continues to grow. Last year marked the 40th anniversary of the duo's signing to A&M, and a commemorative CD release, "40/40," hit #1 in Japan. Meanwhile, a fantasy novel about Karen called "Leave Yesterday Behind" was published, while a new book about the Carpenters by Randy Schmidt, "Little Girl Blue," is due this summer. If you grew up in the '70's, Carpenters music was part of the soundtrack of your life. For the 1973 liner notes of "The Singles" hits collection, Digby Diehl wrote: "Although the Carpenters have been recording for only four years, it is already difficult to remember a sunny afternoon at the beach without them." It was true. In that pre-YouTube, MySpace and iTunes era, when radio was virtually the only place to hear new music, their hits played non-stop from 1970 through about 1977. Their 1978 Christmas album became a modern classic and is a holiday airplay staple to this day. In 1981, they returned to the Top 40 one last time before Karen's untimely passing. Because Karen's voice was ubiquitous, many people took it for granted. But she received well-deserved accolades from many of her peers, some of which are worth noting here. John Lennon once told her "You've got a fabulous voice," while Paul McCartney reportedly called it "the best female voice in the world-melodic, tuneful, and distinctive." What made the voice so distinctive? A&M Records' top brass Herb Alpert, who signed the duo, believed that Karen was drawing from her "dark side" when she sang. "A common trait in all great performers, instrumentalists or singers," Alpert said, "is that great quality that tugs at your heart. It doesn't come from that bubbly, 'up' side of their personality. It always comes from their undercurrent of reality." Composer Henry Mancini said "Karen had a quality about her that was so vulnerable, so exposed that she just demanded attention." He believed this is because "whatever she sang came right from the heart." Her voice, he concluded, was "the manifestation of everything within her. Maybe if she had more self-esteem, it wouldn't have been the same voice." Journalist Paul Lester wrote: "Karen was the finest female singer of her generation, possessed of perfect pitch, able to soar between octaves in a single verse. (She had) that rare ability to share moments of incredible intimacy with the listener, to sound as though she was singing just for you." Pop music historian Paul Grein agreed: "If you made a checklist of the qualities of a great singer, Karen had them all: tremendous presence, a natural, conversational ease, and impeccable intonation and control. But a checklist couldn't begin to capture the emotion that she put into everything she sang. Karen had a remarkable facility for peeling away the outer layers of a song and getting to its core. And once she located a song's essential truth, she would relate it as if she were singing just to you." Happy Birthday, KC. We miss you. Jon Konjoyan is a music promoter and journalist.

jueves, 19 de octubre de 2017

286º-'The Vinyl Collection', 2017-


The Carpenters 'The Vinyl Collection' To Be Released Worldwide

Pop/Rock Duo's Longstanding Influential Legacy Celebrated in Full with Mastered for Vinyl 12-LP Vinyl Box Set and Individual LP Releases on November 17



The Carpenters' The Vinyl Collection box set includes all 12 albums replicated on 180-gram black vinyl and housed in a stylish slipcase. Each album features lovingly restored original packaging and related artwork. Mastered for vinyl by Ron McMaster (The Beach Boys, Don McLean) at Capitol Studios in Los Angeles, each album will also be released individually. The box set does not include their two Christmas albums.
This unprecedented box-set collection chronicles the runaway success of the Carpenters' super-successful 14-year career, which resulted in 11 studio albums and a greatest hits collection, The Singles 1969 - 1973, that has been certified at seven-times platinum and features such indelible chart-topping hits as "We've Only Just Begun," "Top of the World," "Superstar," "Rainy Days and Mondays," "Goodbye to Love," "Yesterday Once More," "It's Going to Take Some Time," "Sing," "For All We Know," "Hurting Each Other," and "(They Long to Be) Close to You."
The Carpenters – vocalist/drummer Karen and her older brother, pianist/composer/arranger Richard – are one of the most successful sibling duos in pop/rock history, having garnered over 100 million album and singles sales to date. Their unique blend of smooth vocal harmonies and classically influenced pop arrangements frequently vaulted them to the top of the charts, resulting in three No. 1 singles and five No. 2 singles on the Billboard Hot 100 and a dozen Top 10 singles overall, not to mention an astonishing 15 No. 1s on the Adult Contemporary chart.
Karen and Richard have more than earned their superstar standing as one of the world's most popular and bestselling duos of all time, and their influence as songwriters, performers, and composers spans multiple generations and genres. The Carpenters have long elicited critical praise as well as numerous accolades from their contemporaries, from such notable artists as Paul McCartney, Gwen Stefani, Michael Jackson, and Beyoncé. Showing the scope of their reach, the 1994 If I Were a Carpenter tribute album showcased entries from alternative-rock icons ranging from Sonic Youth ("Superstar"), Shonen Knife ("Top of the World"), The Cranberries ("(They Long to Be) Close to You"), Sheryl Crow("Solitaire"), and Matthew Sweet ("Let Me Be the One"), to name but a few.
The Carpenters were nominated for numerous GRAMMY Awards® throughout their storied career, and they won three of them: Best New Artist (1970), Best Contemporary Vocal Performance by a Duo, Group or Chorus for "(They Long to Be) Close to You" (1970), and Best Pop Vocal Performance for a Duo or Group for Carpenters (1971). Two of their most cherished songs have also been inducted in the GRAMMY® Hall of Fame: "(They Long to Be) Close to You" and "We've Only Just Begun." Following Karen's untimely death in 1983, the Carpenters received a well-deserved star on the Hollywood Walk of Fame.

No matter what your walk of life is, the Carpenters have a song that touches your soul and finds a place where there's room to grow.


The Carpenters The Vinyl Collection 
  1. Ticket to Ride (1969)
  2. Close to You (1970)
  3. Carpenters (1971)
  4. A Song for You (1972)
  5. Now & Then (1973)
  6. Horizon (1975)
  7. A Kind of Hush (1976)
  8. Passage (1977)
  9. Made in America (1981)
  10. Voice of the Heart (1983)
  11. Lovelines (1989)
  12. The Singles 1969 - 1973

sábado, 23 de septiembre de 2017

285º-40 years have passed!-




Catalogue Number: A&M SP-4703
Date of Release: 09/23/77
Chart Position- U.S.: #49; U.K.: #12; JAPAN: #7
Album Singles: "All You Get From Love Is A Love Song”/"I Have You”
"Calling Occupants Of Interplanetary Craft"/"Can't Smile Without You"
"Sweet, Sweet Smile"/"I Have You"
Medium: Vinyl/Reel/8-track/Cassette/CD​


Track Listing:

1.) B'wana She No Home 5:29 (Franks)
2.) All You Get From Love Is A Love Song 3:46 (Eaton)
3.) I Just Fall In Love Again 4:02 (Dorff/Herbstritt/Sklerov/Lloyd)
4.) On The Balcony Of The Casa Rosada/Don't Cry For Me Argentina 7:57 (Webber/Rice)
5.) Sweet, Sweet Smile 3:00 (Newton/Young)
6.) Two Sides 3:27 (Davis)
7.) Man Smart, Woman Smarter 4:21 (Span)
8.) Calling Occupants Of Interplanetary Craft 7:07 (Klatuu)


Album Credits:

B'Wana She No Home:
Piano: Pete Jolly
Electric Piano: Larry Muhoberac
Bass: Joe Osborn
Drums: Ron Tutt
Percussion: Wally Snow & Tommy Vig
Conga: Jerry Steinholtz
Electric Guitar: Tony Peluso
Tenor Sax & Alto Flute: Tom Scott
Vocal Arrangement: Gene Puerling

All You Get From Love Is A Love Song:
Electric & Acoustic Piano: Richard Carpenter
Bass: Joe Osborn
Drums: Ed Green
Electric Guitar: Tony Peluso & Ray Parker
Conga: Tommy Vig
Percussion: Jerry Steinholtz
Tenor Sax: Tom Scott
Background singers: Karen & Richard Carpenter, Julia Tillman, Carlena Williams, Maxine Willard

I Just Fall In Love Again:
Electric & Acoustic Piano: Richard Carpenter
Electric Guitar: Tony Peluso
Bass: Joe Osborn
Drums: Ron Tutt
Oboe: Earl Dumler
Harp: Gale Levant
Overbudget Philharmonic: Peter Knight, Conductor
Gregg Smith Singers: Gregg Smith, Conductor

On The Balcony Of The Casa Rosada/Don't Cry For Me Argentina (From the opera Evita):
Overbudget Philharmonic: Peter Knight, Conductor
Gregg Smith Singers: Gregg Smith, Conductor
Announcer: Dennis Heath
Peron: William Feuerstein
Che: Jonathan Marks

Sweet, Sweet Smile:
Bass: Joe Osborn
Fiddle: Bobby Bruce
Banjo: Larry McNealy
Drums: Ron Tutt
Tack Piano: Tom Hensley
Acoustic & Electric Guitar: Tony Peluso

Two Sides:
Electric Piano: Richard Carpenter
Bass: Joe Osborn
Drums: Ed Green
Acoustic Guitar: Lee Ritenour & Jay Graydon
Electric Guitar: Tony Peluso
Pedal Steel Guitar: Jay Dee Maness

Man Smart, Woman Smarter:
Bass: Joe Osborn
Drums: Ed Green
Piano: Leon Russell
Tack Piano: Richard Carpenter & Tom Hensley
Steel Drums: Vince Charles
Percussion: Tommy Vig
Baritone Sax: David Luell & Kurt McGettrick
Tenor Sax: Jackie Kelso
Electric Guitar: Tony Peluso
Conga: King Erickson

Calling Occupants Of Interplanetary Craft (The Recognized Anthem Of World Contact Day):
Acoustic & Electric Piano: Richard Carpenter
Synthesizer: Richard Carpenter
Drums: Ron Tutt
Bass: Joe Osborn
Electric Guitar & DJ: Tony Peluso
Oboe: Earl Dumler
Overbudget Philharmonic: Peter Knight, Conductor
Gregg Smith Singers: Gregg Smith, Conductor

Produced by: Richard Carpenter
Associate Producer: Karen Carpenter
Arranged and Orchestrated by: Richard Carpenter
I Just Fall In Love Again, On The Balcony Of The Casa Rosada / Don't Cry For Me Argentina and Calling Occupants Of Interplanetary Craft Orchestrated by: Peter Knight
Vocals: Karen & Richard Carpenter
Engineered by: Ray Gerhardt, Roger Young and Dave Iveland
Mastering Engineer: Bernie Grundman
Special Thanks to: Ed Sulzer, John Bettis and Ron Gorow
Art Direction: Roland Young
Design: Junie Osaki
Cover Art: Lou Beach

 ℗ © 1977 A&M Records, Inc.
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You could start by saying that this new Carpenters album is the most daring, innovative, surprising, serendipitous and satisfying one they've yet made.


Another listen to their previous albums - beginning with the last two, the superb A Kind Of Hush and the sublime Horizon, then continuing all the way back to their debut LP, Ticket To Ride - will reinforce the conclusion that Karen and Richard's records have of course always had the qualities listed above, combined with impeccable taste and a quality of production that made their work a standard against which to measure that of their contemporaries. Taken as a whole, the Carpenters' recorded output makes up an oeuvre in which all pieces fit, in which daring adventurousness and taste have equal place.


Be that as it may ...


This is still the most daring, innovative, surprising, serendipitous and satisfying Carpenters album yet.


"This time there's more different sounds than ever before," Richard says. "I like many kinds of music, and I tried to include a lot of them in this album."


To be sure, there are plenty of "traditional" Carpenters-type tunes on these two sides: Steve Dorff's rueful I Just Fall In Love Again, Scott Davis' Two Sides, Juice Newton's countrified Sweet, Sweet Smile, and Steve Eaton's All You Get From Love Is A Love Song.


But even these are approached from angles slightly out of the ordinary. Note, for instance, Tom Scott's highstepping on All You Get From Love Is A Love Song. Two Sides, Richard's personal almost-favorite on the album, can be enjoyed for its face-value romantic irony, but at the same time it extends the emotional territory explored on the Horizon LP; and the lyric's suggestion of the duality of affairs is especially appropriate for Karen to sing, because the ambivalence enclosed by the song is a nice approximation of the chimerical quality of her own art - as soon as you think you've categorized her, she reveals another aspect of her range, one you'd overlooked or forgotten for a while.


Consider Man Smart, Woman Smarter. The Harry Belefonte calypso favorite is here totally transformed into a torrid, teasing, taunting rocker that jolts along like the first motorcar to come to Tobago. Karen performs like a native to the genre born, while King Ericson pounds the congas, Leon Russell pounds the ivory, Vince Charles works the steel drums, ex-Johnny Otisite Jackie Kelso jams on tenor, and weird vocal snatches boil and bubble out of the speakers.


Then there is B'wana She No Home. Michael Franks' sinuous, subtle, droll explication of the master-servant problem - another eye-opener: jazzy, seductive, and a spontaneous triumph, elegantly executed with the assistance of pianist Pete Jolly and flautist-tenorist Tom Scott, who trade choruses in one of the album's several "live" cuts.


"When recording, we usually begin with bass, drums, piano, and build from there," Richard explains, "but on several of these tracks, almost the whole thing was recorded live all at once, with just brass and strings overdubbed later. Certain pieces call for that."


One such definitely was Don't Cry For Me Argentina, from the Webber-Rice opera Evita. Some 150 people participated in the recording of this number, including members of the Los Angeles Philharmonic, and a 50 member singing group under the direction of Gregg Smith. The orchestration was by Peter Knight, an Englishman best known in this country for his recorded work with the Moody Blues. Singers and orchestra were assembled on the A&M Records soundstage, in front of microphones that led into the control booth of Studio D. "You get a beautiful sound that way," says Richard, "a much more open sound than you could get in a recording studio." The presence of press turned this "monster date" into instant news: the crispness of the production and playing, and Karen's powerful vocal, make for an instant favorite. Karen projects both worldly knowledge and unexpected innocence, sophistication combined with the pain of lost illusion. I doubt any other version could equal this one's poignance and authority; it becomes immediately definitive.


But surely the most unexpected entry here is the Carpenters' adaption of Calling Occupants Of Interplanetary Craft, a paen to galactic communication written by the Beatles-influenced group, Klaatu. Richard chose this song for three reasons: "I'm a Beatles fan, a Klaatu fan, and a science fiction fan." Again, his arrangement is orchestrated by Knight. Richard purposely avoided the kind of electronic devices with which Klaatu conveyed the illusion of outer space. "They employed a lot of sound effects - tape delay, things like that - and did all their sweetening with synthesizer. I wanted to use the real thing." So Tony Peluso (who also portrays the confused disc jockey) plays his Appollonian guitar over swelling cosmic threnodies, swirling violins, pipe organ, choir, classical piano and a marching band - Charles Ives goes to Mars! Somehow it all seems as natural as catching a wave.


And there it is: exactly three months' labor, from the first vocals on Love Song to the final mix of Occupants - a potpourri of the Carpenters' special abilities and interests.


"We really had fun with this album," Karen says.


- Tom Nolan
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Don't Cry For Me Argentina:


For their second rock opera, composer Andrew Lloyd Webber and lyricist Tim Rice - the creators of Jesus Christ Superstar - have chosen another story of a controversial historical figure whose popular appeal, dramatic flair, and social impact give an added dimension of emotional complexity to their music. Maria Eva Duarte Peron, the second wife of Argentine dictator Juan Peron, was born in the small town of Los Toldos into a poor family. At the age of 16, she came to the capitol city of Buenos Aires and rapidly achieved stardom as a radio and motion picture personality. Her Cinderella story background and her personal charisma helped her establish an enormous popular following in Argentina. She used this popularity to help her husband be elected President of Argentina in 1946. The Maria Eva Duarte de Peron Welfare Foundation, which she founded in 1947, provided millions of dollars for poverty relief, in a fund-raising effort clouded by scandals. When she died of cancer in 1952 at the age of 33, she achieved national status of virtual sainthood.


The musical selection from Webber and Rice's opera which appears on Passage, On The Balcony Of The Casa Rosada / Don't Cry For Me Argentina, captures Juan and Evita Peron in their victory appearance at the Pink palace (Casa Rosada) after the 1946 Presidential Election. In Don't Cry For Me Argentina, Evita assures the crowd that she has not forgotten her lower class origins. She asks her beloved Descamisados (shirtless ones), as she referred to the poorest of the poor, to continue to love her: "Don't keep your distance." At the end of this emotional plea, she offers as proof of her sincerity the statement, "But all you have to do is look at me to know that every word is true." This line embodies the themes of Evita: the deceptiveness of political imagery, the persuasiveness of her personal warmth, and the irony of her life, which is inextricably intermingled with the history of Argentina.


- Digby Diehl
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haradelorme
 29 de octubre de 2016

"This album is a ton of fun to listen to, and was completely unexpected. It's a smorgasbord of musical genres and a potpourri of sound. From Jazz to pop, and easy listening to rock, it has everything. (And this daring duo even threw in some musical theater to round it all off.) Their collective sense of humor shines through with a larger-than-life cover of Klaatu's Calling Occupants ... preceded by a wacky intro by their guitar player and finished off by a sweet and massive orchestral outro. If you're a Carpenters fan I highly suggest taking a listen. If you're not necessarily a fan you ought to give this album a try; I think you'll be pleasantly surprised. (This comes from someone who grew up listening to this group on the a.m. stations in the 70s but who owned not one song or album until this one.)"
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Mark Harrington
August 11, 2016

"An instant pleasant surprise from the opening jazzy rock textures to the opening B'wana She No Home, is then followed quickly by slight disappointment by the heavy processing of Karen's voice. The one great asset of any Carpenters album is that voice, as unadorned as possible. One very good thing about it though in retrospect is the lower than usual cheese/goofy factor (Man Smart being the weakest link). Fortunately this continues, and as can be seen by the amount of voters here on AMG giving it an average 4 stars compared to the Bruce Eder measly 2, the material is stronger overall than on the majority of their lps, and the sleeve notes quite rightly proclaim the divergence of musical styles adopted. Don't Cry for Me Argentina is going to be hard to improve on for anyone singing it in future, because she has already blown every previous version out the water on here. Calling occupants is a bit dated, and has their monkeying around to it, but then there is a strong vocal performance after that. If I reissued it, I would cut the intro off, or at least have a version without it on the record. The interplay between her and the oboist Earl Dumler bought to mind similar passages in the Bach Wedding cantata, a work three hundred years older, baroque to the future, you might say.


The thing that never happened though, to mine and presumably thousands of others regret, is that the right person never came along, and sweet talked her in to making a solo album of strong jazz material. If she had a voice good enough to make Ella Fitzgerald cry tears of pleasure on national tv in front of millions, she was good enough to make that album we never got. At some point maybe even just an anthology of the stronger songs without her voice processed will be the album we have been waiting for (in other words, produced by someone who is not Richard Carpenter)".